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Fluidez y comprensión lectora

Sí, es posible leer con fluidez a pesar de la dislexia. Solo requiere un poco más de esfuerzo, práctica y constancia.

Las personas con dislexia tienen dificultades para lograr fluidez porque gran parte de su energía intelectual se destina a decodificar las palabras. Eso lleva a leer menos y a perder interés — lo que puede reducir el vocabulario y la comprensión. Romper ese círculo es posible.

¿Qué es la fluidez?

La fluidez es leer de forma razonablemente precisa, a un ritmo conversacional y con expresión adecuada, de modo que se comprenda lo leído. Es la capacidad de leer de manera ágil y casi automática, prestando poca atención consciente a la mecánica de la lectura. Es el puente entre las fases tempranas y tardías de la lectura: si ese puente está cerrado, el acceso al significado y el placer de leer se vuelven más difíciles.

Es posible leer con fluidez a pesar de la dislexia.

A tener en cuenta

  • Para mejorar la fluidez y la comprensión, hay que leer.
  • Los audiolibros facilitan el aprendizaje, pero no reemplazan la práctica de la lectura.
  • Practicá todos los días: incluso 15 a 20 minutos diarios dan excelentes resultados a largo plazo.
  • Manejá el ritmo de la respiración y la ansiedad. Lentificá la lectura y confía en tus logros.

Consejos prácticos

  • Leé en voz alta.
  • Lentificá hasta un punto donde te sientas cómodo.
  • Hacé una pausa tras cada párrafo y preguntáte si comprendiste.
  • Relatá lo leído con tus palabras, un párrafo a la vez.
  • Extraé la idea principal de cada párrafo.
  • Incorporá una palabra nueva por día y usála en tus actividades.
  • Si no conocés una palabra, buscá su significado e interesáte en cómo está formada.
  • Avanzá paso a paso y celebrá cada progreso.
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